Guatemala. Foto aérea del hundimiento de unos 18 metros de ancho por cien de largo que se registró el 22 de febrero de 2007, por la noche en el barrio San Antonio en la zona 6 de la capital de Guatemala, que provocó una inmensa grieta de más de 20 metros de ancho, 150 de largo, y unos 150 metros de profundidad y la evacuación de los vecinos de la zona.
El director de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Hugo Hernández, dijo a periodistas que el colapso del sistema de drenajes “provocó que la tierra se fuera aflojando poco a poco, hasta que causó el hundimiento”.
Hernández aseguró que las tres personas que oficialmente habían sido declaradas como desaparecidas, un hombre de 52 años y sus dos hijos de 17, y 18 años, “aparecieron horas después, por lo que no se lamentan víctimas ni desaparecidos”.
“Encontramos a Irma Soyos y su hermano David, de 18 y 16 años, muertos en un río de aguas negras adonde desemboca el tubo de drenaje que causó el hundimiento”, dijo hoy el vocero de los bomberos municipales, Juan Carlos Bolaños.
Equipos de socorro evacuaron a unos mil 600 vecinos, después que el hundimiento ha destruido varias viviendas así como calles y avenidas, provocando un caos en el tráfico. La municipalidad habilitó albergues en puntos cercanos para que las familias que fueron retiradas del lugar anoche y no tienen a donde ir.
“Hasta el momento, hay 600 personas en distintos albergues”, dijo el jefe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Hugo Hernández.
Los fuertes ruidos llegaron acompañados de temblores y de tragedia. La tierra se tragó varias casas, con familias dentro.
El sector más afectado fue la 8a. calle y 24 avenida, donde alrededor de 300 metros de área desaparecieron, incluidas algunas casas y vehículos pesados.
Francisca Noj, de 52 años, no se reponía del susto. Con voz entrecortada relató que estaba junto a su familia cuando el piso de su vivienda desapareció.
Dijo que de milagro salvó su vida, pero lamentaba la desaparición de su esposo y dos de sus hijos.
“Habíamos escuchado ruidos y sentido los temblores por más de un mes y anoche nos despertamos cuando la casa comenzó a sacudirse”, dijo Edward Ramírez, un poblador de este barrio que alquilaba una vivienda a 50 metros del agujero.
Antonio Fuentes, un vecino de 50 años de edad y 15 de vivir en la zona, juró nunca volver luego del susto. “Tuvimos que sacar a mi mujer inválida en una moto porque sentimos que nos tragaba la tierra”, dijo.
Byron Dávila, propietario de una vivienda ubicada a 5 metros del agujero, dijo que había una casa “donde vivían tres o cuatro familias, no sé que pasó con ellos”.
Los vecinos del área comentaron que desde hace algunos meses solicitaron, sin éxito, en el Fondo Guatemalteco de la Vivienda, subsidios para mudarse de sus hogares, debido a que un estudio de la Coordinadora para la Reducción de Desastres había advertido que el lugar era de alto riesgo.
Guillermo Sosa, presidente de la Comisión de Comunicaciones del Congreso, recordó que el lunes recién pasado se había reunido con autoridades de Foguavi y representantes de los vecinos del lugar de la tragedia, a fin de solicitar subsidios para trasladar a esta población en riesgo. Sin embargo, las autoridades no atendieron la petición. “Me parece que fue una actitud irresponsable”, opinó.
Vecinos del lugar denunciaron a periodistas que desde el año pasado habían alertado a la Municipalidad sobre los ruidos y seísmos en el lugar, pero no atendieron el llamado que les hicieron para investigar las causas.
El pasado domingo aumentó la actividad en el lugar del hundimiento, que en su mayoría es un relleno cercando a un barranco por el que pasan las aguas negras de la capital.
Mira el video del primer reportaje aquí
Fuentes:
http://www.notiver.com.mx/index.php?id=56917
http://www.prensalibre.com/pl/2006/junio/09/143792.html
http://www.prensalibre.com/pl/2007/febrero/23/164223.html
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