Ya va a hacer casi 2 años desde que nuestro primer bebé está en el cielo…
(¿No lo sabían verdad? , un día les contaré…)
En ese entonces, entendí que la misericordia de Dios es mejor que la vida, mas que la de su hijo, no digamos de el mío…
Y aunque la entendí… Hoy todavía no la comprendo, pero me ha envuelto otra vez.
Solo puedo decirte Dios: ¡Gracias!
A veces te fallé, mas tú fuiste fiel,
Tu gracia me levantó, me basta tu amor,
Dios eterno, tu luz por siempre brillará
Y tu gloria, incomparable sin final.
Señor, tu voluntad permanecerá,
En ti me quiero perder en adoración,
Dios eterno, tu luz por siempre brillará
Y tu gloria, incomparable sin final.
De mi corazón te doy el control,
Consume todo mi interior, Dios.
Justicia y amor me abrazan, Señor,
Te amo desde mi interior.
Dios eterno, tu luz por siempre brillará,
Y tu gloria, incomparable sin final.
El clamor de mi ser es contigo estar
Desde mi interior mi alma clamará.




