Archivo para Marzo 2008
Jacinta Pichimahuida
Por allá por 1983 vimos la 4ta edición de Jacinta Pichimahuida, bautizada con Señorita Maestra… digo vimos refiriendome a mi hermana Celeste y yo que apenas con 5 y 6 años veíamos la primer serie o novela infantil, en que canal la pasaban aquí en Guate si saber.
Fue escrita por Abel Santa Cruz y televisada desde 1966 en el canal 9 de Argentina. Con la versión de Señorita Maestra fue la cuarta edición. Cristima Lemecier era Jacinta Pichimahuda y Etelvina (Graciela Cimer) la niña rubia murió en 1995.
En 1995 Televisa sacó al aire la versión Mexicana de Jacinta Pichimahuida en Carrusel. Esa si ya no la vi que ya estaba logradito y mis aspiraciones eran otras, pero por ahí tengo en mi mente la canción de Señorita Maestra no toda si apenas tenía 6 años y entre aprenderme las tablas y el libro de barbuchin eran muchas cosas jaja.
Ken Lee de Mariah Carey
No puede ser no puede ser justo cuando pensaba que estaba al borde del absurdo… llega ¡Ken Lee!…en el show Music idol en Bulgaria
Let’s watch the video…
Me recordé cuando de niño cantaba la canción de Spiderman…
El efecto de la selección de Guate
Quisiera decir que soy fanático pero la verdad es que no, pero si entre mis wishlist esta ver a la sele un día ganar algún campeonato como lo hizo la selección de futbol de mujeres de Guate.
Para mi éste es el efecto que produce la selección cuando está en un torneo, nunca miro el primer partido, cuando ya me entero que va bien comienzo a ver cada partido con mucha emoción y esperanzas, cuando avanzan y parece que vamos a ganar ¡ZAS! y vuelve al inicio y pierde dos turnos.
Cuando miro los partidos eso si, me salen las jugadas que deberían haber hecho, puedo decir lo que no debieron haber hecho, aplaudo si reciben bien un pase, y alego si pierden la pelota, alego con los que comienzan a hablar de la sele y la defiendo, en fin director técnico cruzado con narrador y comentarista y aficionado.
¿Debería ver los partidos desde que comienza un torneo? uhmm, no creo que eso afecte si al final siempre reciben un pedacito de mi esperanza. Pero está bien que se tarden asi el día que se vayan a un mundial ya tengo para el pasaje, el hotel y los boletos del estadio digo yo porque ese día si hay que estar ahí.
¡Tony está con Dios que alegre!
Estaba en mi casa el pasado viernes 29 de Febrero cuando escuché la noticia que un bus se había accidentado en el kilometro treinta y algo de carretera al Salvador, para ese entonces ya iban 40 muertos. No se si a ustedes les pasa pero a mi si, la congoja de escuchar tantos muertos por un accidente que se pudo haber evitado y que una vez mas enluta a familias guatemaltecas.
En ese bus iba Tony. me enteré el sábado, iba a su casa a recoger un carro que sus papas le habían comprado, le habían preparado una sorpresa, pero la sorpresa se la llevaron los papas al enterarse que Tony ya no volvería.
Ingresó al Hospital Roosevelt, conciente aún pero dos paros cardiacos fueron los que finalizaron con su vida. Me recuerdo la primera vez que vi a Tony, en un pre-encuetro creyendo por todos pero sin saber la clase de discípulo y amigo que sería.
De las autoridades, negligencias, pilotos, buses, policía etc, ya lo sabemos, para que hablar de eso.
Tony era sencillo, obediente, le creía a Dios y amaba a Dios. sin preguntar nada hacia arriba solo pude decir que la misericordia de Dios es rara, comenzando porque no la merecemos y definitivamente no la entendemos. Seguro Tony está mejor que nosotros, el sábado pensaba ¿que será llegar a ver Dios?, después de todo para eso es que servimos para este momento en que seamos llamados y como dice la biblia, ‘Honrosa es a Jehová la muerte de sus santos’
Dios es soberano, el da e quita, todos preguntamos cuando quita, pero muy pocos preguntan cuando da.
Tony siempre estarás en nuestras memorias aunque ya te dejamos ir, se adelanto un gran hombre y seguirá siendo ejemplo a muchos. Gracias Dios por el tiempo que nos dejaste conocerlo.
Solo puedo decir esto por experiencia -La misericordia de Dios es mejor que la vida.
¡Adiós Tony te vamos a extrañar, pero seguramente no quisieras regresar luego de conocer a Dios!
Recordando a Antonio Lucero










