Nombre, no es que a uno le hagan tal operación, el pasado 28 de Junio nació mi primer hija, Victoria y pues entre complicaciones de Mónica y que Victoria traía 2 vueltas del cordón umbilical en el cuello, decidimos hacer la cesárea. Del precio no quiero volver a hablar asi que no tocaremos ese tema….
Yo ya se que a mi me da nervios todo eso de la sangre, más si es mía (jajaja) pero ese día decidí valientemente entrar a la sala de operaciones para presenciar como nacía mi hija, como mi afición es la fotografía, con cámara en mano y vestido como doctor y pies gigantes de los nervios, perdí el dulce que me dijeron que llevara por si se me bajaba el azúcar.
pero ya adentro la emoción te embarga, supera los nervios y a la hora de la hora me di cuenta que todos estos años de tomar fotos formaron la mano y el ojo sin titubear para ver como Victoria era traída a la vida desde mi lente.
Me preguntaron -¿Lloraste? y No, (ni que fuera muchachita) jaja pues es para llorar, pero la alegria te desborda, la cargué por primera vez, la miraba la miraba y la miraba anonadado del milagro de la vida, le corté el cordón umbilical (que se dio dos vueltas, pero ya dije que no hablaremos del costo).
Ahora miro a Victoria y le digo -¡Mi amor, yo te vi nacer!.